La magia de la pintura en tres dimensiones llega a Pamplona de la mano de la Asociación de comerciantes del Casco Antiguo de Pamplona

Eduardo Ruiz Relero acaba de terminar su obra en la carpa de actividades de la plaza del Castillo. Un espectacular “olentzero” que descansa,  barrigudo y bonachón, junto a su saco de carbón  en una entrañable estampa navideña. La obra o composición,  pintada  sobre tres planos, dos verticales, (dos paredes), y uno horizontal, (el suelo), tiene unas dimensiones de 2.30 metros de altura,  6.60 de largura o profundidad y  3 de anchura. La pintura en 3 D servirá de escenario o photocall para las miles de personas que, enviados por los  comercios del casco antiguo, irán a hacerse una fotofelicitación navideña gratuita en papel fotográfico que recogerán en el momento y que podrán interactuar con la figura del Olentzero y en general para todo el público  que desee fotografiarse junto a él.

Eduardo  llegó el pasado miércoles a Pamplona, procedente de Madrid invitado por el Ayuntamiento de Pamplona y la Asociación de Comerciantes del Casco Antiguo y durante más de cinco días ha estado trabajando en su obra. Relero, nacido en 1963 en Rosario (Argentina),  aunque afincado en Europa desde 1990, primero en Roma, y desde 1996 en Madrid es dibujante, pintor y escultor. Es uno de los mayores exponentes mundiales de la pintura anamórfica con intervenciones siempre de gran formato, generalmente efímeras, de tono satírico, crítico o absurdo, de fuerte impacto plástico y con capacidad para que el espectador interactúe con la obra. El anamorfismo es una técnica usada en la pintura y el cine que consiste en crear ilusiones ópticas, jugando con la perspectiva.

Una dilatada trayectoria internacional

Relero ha intervenido en espacios como el que se encuentra frente al edificio de Naciones Unidas en Nueva York, el día que la Asamblea General debatió la intervención militar en Siria (2013), y ha realizado sus obras en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona, en distintos festivales de cine internacionales y en  las calles de Nueva York, Jerusalén, Dubai, Londres, Nuremberg, Roma, Madrid, Módena, Kazán, Florencia, Riga, Siberia, Francia, Guatemala, Bruselas, Sevilla, La Haya entre otras muchas. Ha colaborado con numerosos organismos, instituciones y empresas entre los que cabe señalar a Amnistía Internacional, Intermon Oxfam, Cruz Roja Internacional, Mozilla, Microsoft, Huawei, Coca Cola, Ecoembes, universidades, embajadas, etc.

Sus inicios en la anamorfosis

Cuando le preguntamos cómo se introdujo en este mundo de la anamorfosis, Eduardo nos contesta que “por casualidad”. Había estudiado arquitectura y siempre me habían gustado los “trampantojos”, la perspectiva,  los murales. Cuando viví en Roma descubrí el estilo ilusionístico y escenográfico de muchas iglesias y capillas barrocas, y ví obras anamórficas en alguno de esos templos. Posteriormente se trasladó a Madrid donde siguió pintando y una década más tarde, en torno al año 2006 se inició en la pintura anamórfica. “Lo que más tiempo me cuesta es concebir la obra con antelación, hago infinidad de bocetos para ver cómo puede encajar la obra en el espacio elegido para su realización”

Una obra compleja

Hace 8 años Relero estuvo en Pamplona, invitado también por la asociación de comerciantes realizando una obra alegórica con los leones del escudo de Pamplona arrastrando un trineo, tirado por los fotografiados, que volaba sobre el Casco Antiguo,  pero era una pintura en 3D sobre el suelo. Dice que la obra que acaba de terminar, el Olentzero de estas Navidades,  es mucho más compleja, pues tiene que combinar el dibujo en un plano, con otros dibujos, con diferentes ángulos y además cuidando mucho  la iluminación de la obra para que ésta funcione como un todo. Hemos batallado bastante con la iluminación de la obra hasta que hemos dado con la luz adecuada, concluye.

Curioseando en la web del artista descubrimos sus últimos experimentos creativos, el más difícil todavía, una serie de dibujos, con su particular estilo crítico y satírico,  realizados con una perspectiva de 360º, pura realidad virtual en el ámbito de la pintura y el arte.